Trailer: El ritual prohibido (IV)

sábado, 9 de mayo de 2009

NP


CAP 2.En escala de bien a mal...


La noche previa al curso academico de Hogwarts obsequió a sus estudiantes y profesorado con deliciosos manjares.  Aparte de los nuevos estudiantes que se incorporaban al castillo, había detalles que llamaban la atención.
Por un lado, ChewBa K y Dayana Uve no se hablaban pese a sentarse juntas en el banquete tras el suceso de la barca que se hundió. En esa misma mesa estaban sentados Anselmus y Karkas, los dos prefectos de Hufflepuff, junto a Nainfita Peines y Lord_Chris. Camelia Sangronia no estaba muy convencida de permitir al Lord Amarillo compartir mesa con ellos, pero lo vigilaba muy de cerca mientras ella perminecía en la mesa central con el resto de profesores y el director en funciones: Albus Dumbledore.

Los Pervers permanecían en su mesa de Hufflepuff observando detenidamente como el sombrero seleccionador iba pasando de cabeza en cabeza para asignar a los alumnos nuevos una casa por la que ganar puntos y por la que luchar, como les dijo la profesora Mcgonagall cuando ellos llegaron por primera vez de Hogwarts.

-Tenemos que someterles a un ritual-comentó Matu devorando una rica napolitana.
-Pues si es cosa de espiritismo, no conteis conmigo-decía Laura88 mientras se comía un platano que de vez en cuando mojaba en una tacita de chocolate.
-No seas burra, Lauri-contestó Patri-. Es un ritual como el del sombrero seleccionador que no se pone en práctica desde hace casi 20 años.
-¿Y como sabes tu eso, cariño? No me digas que te has vuelto un cerebrito-bromeó Franjo mientras Patri le daba un codazo.
-Es la historia de Perverhuff, pero vamos, poco más sé.
-Pensaba que con que pudieran pasar a la Sala de los Requerimientos bastaba-comentó Laura88.
-Pero no es suficientemente fiable al 100%, podría suceder como pasó hace unos quince años que una Arroz logró infiltrarse entre los Pervers y por ese error les salió caro, de ahi que podria repetirse de nuevo...


-¿Y como sabes tu eso Jenia?-preguntó Abe desconfiado. 
-Lo leí por ahi-confesó Jenia sonrojandose. Sabía que habia hablado demasiado.
-¿Y que tiene que ver eso con el ritual?-preguntó Laura88 mientras le pegaba un bocado a un plátano.
-Existe un ritual, que no sé donde narices está, que estaba prohibido por los prefectos...-comentó Patri.
-¿Y desde cuando le hacemos caso a los prefectos?-rió Franjo.
-En serio, cariño-comentó Patri-. Mis padres me contaban cosas de niña, pequeños cuentos, algunos los recuerdo, otros no, pero me contaron mas o menos en que consistía ese ritual. Aunque PerverHuff cuando el ritual fue precisamente prohibido cuando...
-los prefectos eran del bando de las Arroz-concluyó Jenia mientras Patri asentía dandole la razón-. Yo también sé cosas de esas.
-Pues la historia se repite-comentó Doxycris-. Anselmus y Karkas son arroz, de eso no hay la menor duda, y si se enteran de que lo hacemos, con la estreñída de la Camelia no me quiero imaginar el castigo.
-Ya me encargaría yo si se atreve esa mala bruja a tocarte un pelo-contestó Maturana mientras Doxycris le hacia una carantoña en la mejilla.

-Hay que encontrar entonces ese libro donde esté anotado ese ritual-declaró Laura88.
-¿Y tu crees que te vendrá en un libro de la Biblioteca? Lo dudo mucho-comentó Patri.
-¿Y si es en forma encubierta? Ya sabes, que haya que desvelarlo...
-Laura, tu ves muchas peliculas-rió Franjo mientras Laura le tiraba la piel de un platano a la cara.
-Puede que esté en un diario de los Pervers Mayores de esa época-comentó Doxycris mientras a Jenia se le hizo un nudo en el estomago.
-¿Y quienes eran los Pervers Mayores de esa epoca?-preguntó Abe Sweet.
-Pues los padres de uno que yo me sé-comentó Maturana mirando hacia la mesa donde Lord_Chris estaba cenando y seguido de las miradas del resto de Pervers.
-Ni hablar, es mas, no nos hablamos con él-dijo Abe Sweet.
-Pues no sé cómo entonces-contestó Laura88.
-Yo sí-declaró Jenia mientras todos la miraban asombrados y algo desconfiados.

Jenia había ocupado el cargo de lider de los Pervers tras la "marcha" de Lord_Chris, asi lo había predispuesto él y la Sala de los Requerimientos cuando ella fue la única del resto de pervers que logró que le mostrase la puerta para entrar en ella. Jenia sabía que a veces hablaba mas de la cuenta, pero sabía que era capaz de cumplir con esa responsabilidad a la que se había ofrecido. Los Pervers, inconscientemente, habían planteado algo elemental: evitar una futura traición como ya ocurrió hace unos quince años atras. 

Ella conocía muchos detalles sobre la anterior guerra entre Pervers y Arroz, se había documentado antes de ser la nueva lider de los Pervers y cuando ellos se tostaban al sol en la Doxybeach aprovechaba para cartearse con Kali y Chris por lechuza en ocasiones contadas para evitar sospechas, pero siempre con un codigo restringido que ni muchos de los Pervers conocían de su existencia.

Jenia tenía que encontrarse con Lord_Chris y Kali por separado, era arriesgado si la sorprendían infraganti con alguno de ellos, pero al menos siempre uno del trío estaría protegido, a salvo, ya que no le delatarían por nada del mundo. Le pediría a Chris consejo, su aprobación, ya que ella no precisaba el diario del lord amarillo dado a que sus padres fueron integrantes de los Pervers Mayores, en aquella epoca en que eran bandas clandestinas no permitidas por Hogwarts aunque las arroz también lo eran pero los prefectos al formar parte de ese bando la protegían mejor al codearse con los altos cargos.

Mientras tanto Kalimera bajo la apariencia de su hermana cenaba en la mesa de Ravenclaw. No le entusiasmaba mucho dado que no conocía a nadie y los nuevos estaban criticando y comentando todo, cosa que ella ya había hecho el año anterior y no le interesaba lo más mínimo.

-¿No comes nada?-preguntó una chica.
-No tengo hambre-contestó Kali.
-¡¿Cómo puedes decir eso?! Si son ricos manjares, y ahora viene lo mejor.
-Si eso probaré dos cucharadas del postre-dijo sacando una cuchara de debajo de la servilleta.
-Uy, ¿te traes tus propios cubiertos? Si que eres rara, chica-río-. Por cierto, me llamo Bea Gryffindor.
Kali sonrió tambien, y volvió a meter la cuchara debajo de la servilleta.
-K... Eanara-mintió Kali, dado que no iba a desvelar su nombre ni tampoco el de su hermana: Perre. Fue un nombre que le vino a la cabeza y que le gustaba mucho.
-Encantada, Eanara-contestó Bea con una sonrisa mientras se incorporaba y le daba dos besos en las mejillas-. Una presentación como Dios manda.
-¿Bea Gryffindor? ¿Y como que estás en Ravenclaw?
-Es una larga historia-sonrió Bea-. Prometo contartela si te acabas todo el postre.

De pronto todos los estudiantes giraron su cabeza hacia la mesa principal al escuchar el ruido de un cristal: era Camelia Sangronia que había dado con su tenedor en la copa. Se levantó y se dirigió hacia el púlpito, todo parecía indicar que a dar un discurso, ya que que Dumbledore no lo había dado:


-Es un honor que compartais mi discurso y es lo mejor que vuestros oidos pueden escuchar a lo largo del curso, y puede de lo que hayais oido en lo que llevais de vuestra vida. El profesor Dumbledore que ocupa el cargo de director en funciones no puede compaginar dicho cargo con su asignatura y el Ministro de Magia, confiando en mis aptas capacidades y en mi trayectoria profesional me ha pedido que sea la directora en este curso. Me sentí abrumada por tal sabia proposición y mas que por el cargo, acepté por conseguir que ustedes salgan de aqui como excelentes brujas y magos....

-Vieja gargola-susurró Patri-. Esa ha tomado el cargo por su amiguismo con el Ministro, no se como ese hombre puede confiar en semejante arpía.
-A mi me hace gracia lo de que aceptó el cargo por nuestro mejor aprendizaje mas que por los privilegios del cargo-susurró Doxycris-. Si fuera Pinocho, la nariz le llegaría hasta aqui.
-Pues hay cosas que tambien crecen y no son narices-susurró Maturana mientras todos reían.

-Grupo de desvergonzados-dijo de pronto Camelia Sangronia-. ¿Me permiten seguir?
Todos miraron al grupo de los Pervers, que se quedaron en silencio.

-Como iba diciendo, he ahi el ejemplo de mala educación, aunque tomé el cargo hace menos de veinticuatro horas, les avisó que habrá modificaciones en los temarios de las asignaturas...

Todos los estudiantes y los profesores se quedaron patidifusos, era primera vez que escuchaban eso, dado que a éstos últimos no se les había consultado ni comentado nada.

-Y no se sorprendan, para mañana mismo las modificaciones estaran efectuadas. Solo han de dejar sus ejemplares en el despacho de Filch, y mis dos mejores prefectos-dijo mirando con una sonrisa a Karkas y Anselmus-. Se encargarán de realizar el hechizo correspondiente para que sus libros estén actualizados con el material apropiado.

-Camelia-gritó Dumbledore levantandose de su asiento mientras el resto de profesores no se animaban a imitarlo-.  Los libros están debidamente supervisados y contienen lo elemental.

-Profesor Dumbledore, cuando se dirija a mi llameme Directora Sangronia-contestó con una risita hipócrita, y volviendo su mirada al resto de estudiantes prosiguió-. Ya ven que hasta el profesor de Transformaciones necesita unas lecciones de educación. ¡Hogwarts está peor de lo que me temía! Son afortunados por tenerme aqui, no sé que sería de ustedes si esto siguiese así de mal. Y sobre los libros-recalcó mostrando su sonrisa hipócrita-. Es decisión del Ministro, y usted, profesor Dumbledore,  no es nadie para cuestionarla o ponerla a juicio, por muchas de esas simples medallas o condecoraciones de la Orden de Merlin que tenga.

Nainfita Peines no evitaba sonreir al ver como Camelia Sangronia había logrado el control del colegio. Y su satisfación aumentó cuando volvió a escuchar las ultimas palabras de su discurso.

-Y concluyendo, debido al cumplimiento de una de las normas que el señor Filch amablemente se ha ofrecido a colgar en los pasillos de Hogwarts mientras ustedes cenaban, ningun estudiante permanecerá por el castillo a partir de las nueve de la noche, ya que es el toque de queda. Si se 
sorprendiese a alguno de ellos, salvo a un prefecto, claro está, el castigo creanme que no les gustaría conocerlo.  Y finalizo este brillante discurso felicitando a los nuevos prefectos de este curso, en los que se encuentra la mejor estudiante de Hufflepuff, Nainfita Peines. 


Todos aplaudieron algo confundidos.
-¿Prefecta? Pero si es su segundo curso, los prefectos se escogen en quinto-comentó Laura88.
-No es justo-se quejó Abe Sweet.
-¿Y con la estreñida esta acaso hay algo justo?-declaró Patri.

Lord_Chris, Kali, y Jenia miraron a Nainfita mientras ella miraba por encima del hombro a todos sintiendose importante y recibía felicitaciones de las arroz. Los tres pensaron lo mismo: en escala de bien a mal, la cosa estaba muy mal.

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