Trailer: El ritual prohibido (IV)

sábado, 9 de mayo de 2009

NP


CAP 4. ¿Tu en qué mundo vives?.

-El pequeño Borgon-gritó Lucia Burgonson.
Había tenido una pesadilla, y se había despertado inesperadamente, incorporandose en su cama mientras la doncella Isi acudía para tranquilizarla.
-Ha sido una pesadilla, señorita Lucía, una mala pesadilla, tranquilicese-sugirió Isi mientras se sentaba en la cama y acariciaba sus cabellos.
-Pero ha sido tan real, lo he sentido, Isi, lo he sentido, es como si lo hubiera visto.
-¿El qué, señorita Lucía?-preguntó Isi mientras le secaba con un pañuelo su frente y su cuello sudoroso. 
-El pequeño Borgon había caido de una torre, juraría que del tejado de la Torre de Astronomía de Hogwarts.
-Señorita Lucía, ¿como va a ser posible eso? Nadie en su sano juicio subiría ahi y menos de noche.
-Isi, tengo que protegerle, Isi, tengo que ir a Hogwarts.
-Señorita Lucía-sugirió Isi mientras se incorporaba para arroparla de nuevo-. Mañana lo hablaremos, ahora descanse, y estese tranquila.
-Isi, no te vayas, quedate conmigo por favor.
-Esta bien, señorita Lucia. Dormiré con usted como cuando era niña.
-Gracias Isi.
Lucía Burgonson sabia que en esa noche no pegaría ojo ni conciliaría el sueño. De todas maneras, iría a Hogwarts cuando se asegurase que Isi estuviera dormida, aunque eso implicara correr muchos riesgos.


**********

Bea Gryffindor se quedó patidifusa, había jurado que ella siguió a su amiga Eanara en la noche, intrigada por saber a dónde se dirigía, por si había una fiesta privada o algo así. Juraría que la voz de la chica con la que había hablado tras lanzar el Wingardium Leviosa a la armadura para que flotara la espada y finalmente cayera era la de Eanara. Juraría también que la chica que había cogido de la mano y había llevado rápidamente al dormitorio de las chicas era Eanara. Pero, ¿quien era esa chica? No la había visto en su vida.

Kalimera no sabía que decir. ¿Podía acaso confiar en Bea? ¿Y si era una arroz? Pronto desechó esa idea, dado que si fuera una arroz, la habría delatado y se hubiera llevado una buena recompensa, tal y como indicaba un epigrafe de esa estúpida norma de Camelia Sangronia que colgaba enmarcada en las paredes de los pasillos de Hogwarts. 

-¿Por qué te llamas Bea Gryffindor si estás en Ravenclaw?-preguntó sin mas.
-Eanara, o quien seas, no estás en condiciones para preguntar eso. ¿Qué ha pasado? ¿Qué es esto?

Kali resopló. Bea la había salvado, ella había corrido tambien el riesgo de ser descubierta, pero no podía meter a nadie mas en sus planes, por un lado, por la seguridad de Bea y por otra, porque Lord_Chris había acordado que por nada del mundo se metería a nadie más aparte de Jenia, ella y él, y en "nadie" no entraban el resto de los Pervers ni nadie que pareciera que se podía confiar en él con todas las de la ley. 
Pero había algo claro, Bea ya conocía en parte la verdad, y logicamente, no podía estar eternamente encerrada en el dormitorio de las chicas: tendría que salir para ir a las clases, informar a Chris y Jenia, y cumplir con la parte del plan que se le había encomendado.

-Venga, habla, creo que me merezco una explicación. Me he jugado el cuello por salvarte....
-Nadie te obligó a ello, fuiste tu sola la que me siguió y te viste metida en esa circunstancia...
-Llevas razón-admitió Bea-. Pero puede huir y ponerme a salvo, y te saqué de ahi.

Kalimera suspiró, y tomó una decisión rápida que debería haber meditado a fondo. Tenía que improvisar, y necesitaba a alguien, y dado que aparte de Jenia, Perre y Chris, Bea era la que sabía su secreto, ella era la idonea.

-Prometo contartelo, pero te aviso, una vez que lo sepas, estarás dentro de algo muy gordo, y en peligro. Si temes por tu seguridad, te aconsejo que olvides lo que has visto esta noche. 
-¿Crees que te permitiría que me  lanzaras un hechizo para borrarme ese recuerdo?
-Sería lo mejor, pero antes de responderme, necesito que consigas algo.
-Cuenta con ello, pero prometeme que me lo contarás-exigió Bea.
-¿Seguro que quieres saberlo?
Bea asintió.
-Está bien, prometido, tienes mi palabra.
-Ahora dime que tengo que hacer.


-Tienes que ir a mi cuarto, debajo de la cama, abre mi baul, y dentro encontrarás una pequeña caja de color naranja, tienes que meter una clave, recuerdalo bien: 28886. Si fallas un digito, se autodestruirá.
-Cuanto protección, ¿no?-rió Bea mientras Kali le miraba con cara de pocos amigos-. Vale, perdona, lo siento.
-Encontrarás varias pociones, toma solo una, y traeme el saquito naranja que encontrarás tambien. Despues asegurate de cerrar la caja tecleando de nuevo la clave,  esconderla de nuevo al fondo del baul, y cerrarlo.
-Ok, ¿no será magia negra, no? Esta bien, voy...-dijo Bea dandole un pequeño beso en los labios a Kalimera, que se quedó sorprendida.
-¿Donde vas? Tienes que hacerlo mañana a primera hora, antes de las clases puedes deambular por los pasillos sin peligro, pero sé discreta y que nadie te la vea.
-Genial entonces...-dijo Bea sonriendo. Se sentó a su lado, le cogió de las manos y se las acarició.
-¿Por qué dices eso?
-Porque tendremos tiempo para que me cuentes todo, ya que no tengo ni pizca de sueño.

Kalimera sonrió y se sintió mas tranquila, más comoda y segura con Bea.

*****

Un día nuevo comenzó en Hogwarts, el Sauce Boxeador en esa ocasión no jugó con los pajaros, sino que al despertar con mal humor, golpeó un pajaro con una de sus ramas como si fuera un bate de beisbol que daba de pleno a una pelota. Bea Gryffindor supo en la noche anterior todo cuanto ocultaba Kali, y tal como le prometió, fue a su cuarto, siguió una a una las indicaciones y regresó a su habitación, donde una Kali impaciente e inquieta no dejaba de morderse las uñas.

-Has tenido suerte de que comparta cuarto sola.
-Ya estas aqui, gracias a Merlin-gritó Kali acercandose a ella y arrebatandole la poción y el saco.
-De nada, ¿eh?-recriminó Bea.
-Veo dos camas, ¿como que dices que estas sola?
-Dumbledore me dijo que este año hay menos estudiantes, asi que podrias mudarte aqui.
-Es buena idea, si, pero lo haré cuando Lord_Chris y Jenia lo sepan. 

De pronto Kali se quedó en silencio. ¿Qué habrá sido de Chris?

****
Fuera de Hogwarts, Lord_Chris abría los ojos y se desperezaba. ¿Donde estaba? Pero si esa caida le habría matado. ¿Estaba en el cielo? Si, debería ser el cielo, dado que el infierno no tendría tan buen escenario. Intentó incorporarse y acabó cayendo de las ramas de ese arbol. Su desconcierto provocó que ni se quejara de esa leve caida, y levantandose, se percató de que el castillo de Hogwarts se divisaba a lo lejos. De pronto escuchó ocho campanadas.
-Por Merlin, estoy vivo y tengo clase. Llegaré tarde. 

Lord_Chris corrió hacia el castillo y se alegró de no tener puesto el pijama. Pero no tenía su ropa. ¡Estaba desnudo! Extrañado descubrió su ropa al lado del arbol, y sin pensarselo dos veces se la puso.

Una vez que llegó a Hogwarts vio su varita hecha añicos.
-Lo que faltaba, ¿y ahora que hago? ¿como me presento en clase sin varita?

Chris abandonó ese pensamiento de su cabeza y agradeció que estaba vivo, lo de la varita no era el menor de sus problemas. Sin embargo ignoraba que en unos matorrales, "algo" le vigilaba.
Lord_Chris recorrió los pasillos, tenía clase de Defensa Contra las Artes Oscuras. Rápidamente encontró el aula y se alegró de no haberse cruzado con ningun prefecto. Abrió la puerta e hizo un ademan de dirigirse hacia su pupitre, que lamentablemente estaba ocupado.

Todos, al escuchar abrirse la puerta, voltearon sus cabezas y encontraron a un Lord_Chris despeinado, con ropa arrugada, como si le hubieran dado una paliza. Habia estaba Kali, con la apariencia de su hermana, sentada al lado de Bea. Tanta ella como Jenia, que habían estado preocupadas por la impuntualidad de Chris, temiendose lo peor dado a que él nunca se retrasaba, respiraron aliviadas al comprobar que estaba bien, aunque su aspecto daba la sensación de lo contrario.

-Chris, ¿de donde te has escapao?-rió Franjo.
Un hombre, que Lord_Chris supuso que era el profesor, se volteó:

-¿Lord Chris Borgon? ¿De la ilustre familia de los Borgon?
-Si, el mismo-respondió instantaneamente Chris.

La sonrisa del profesor se borró de su rostro cuando contempló de reojo al resto de alumnos.
-Qué sea alguien de buena familia no le da derecho a llegar tarde a mi clase, por esta vez no le diré nada a la directora ni le castigaré, pero le quiero ver a las ocho en punto en mi despacho.

Lord_Chris avergonzado asintió y se sentó en el unico pupitre libre, ¡al lado de Chewba k!
-¿Qué? ¿Una noche movidita?-preguntó Chewab K con ojos de pervertida.
Lord_Chris la miró, por un lado se quedó pensativo, ¿desde cuando esa arroz era amiga suya? y lo más fuerte, ¿y esas confianzas con él?
-Bueno, no hace falta que me lo cuentes, veo que tuvo que ser una noche espectacular, eh? Lo que daría yo por pasar una noche asi con él-declaró Chewba k.
-¿Con ese profesor?
-¿Ese profesor? ¿Que no lo conoces? ¿En serio? No puedo creerlo. ¿Tu en que mundo vives?

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