Trailer: El ritual prohibido (IV)

domingo, 21 de junio de 2009

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CAP 10. El despecho en un horcrux.


Ese misma noche, Hogwarts empezó los preparativos para su desalojo, dado que todos regresaban al día siguiente a casa. Kalimera se replanteó si comentarle a Bea Gryffindor la misión de Dumbledore, la amaba tanto que no quería ponerla en peligro, pero sabía que ella era una gran bruja y sin ella quizá no saliera viva de ese castillo del que hablaba Dumbledore. Finalmente, se atrevió, pero previamente a ello se vio obligada a comentarselo a Jenia a escondidas. Bea Gryffindor no pareció sorprenderse de la guerra entre Pervers y Arroz y sin dudarlo un segundo, dio su aprobación a Kalimera, que la abrazaba y la besaba con una sonrisa de oreja a oreja, ambas partirían en cuanto amaneciera.

***
Camelia Sangronia corregía ejercicios de Pociones y de DCAO en su despacho mientras tomaba All Bran para acabar con su estreñimiento, cuando creyó escuchar voces. Se quitó las gafas, se levantó de la silla y se acercó al pasillo, abrió la puerta, miró a ambos lados, caminando hacia las esquinas pero ni un solo ruido halló. Volvió a su despacho, cerró la puerta tras de si, y encontró varias pintadas en la pared.


-Pagarás lo que hiciste, mala bruja

Mientras que en las otras tres paredes restantes del cuarto solo se repetían dos palabras: "Asesina" y "Mentirosa".

Camelia Sangronia se puso nerviosa, comenzó a sentir que le faltaba el aire, el corazon le latía muy deprisa, estaba sufriendo ansiedad, miedo, desconcierto...

-Lucía, ¿eres tu?
-Asesina, Asesina-decía una voz invisible-. Asesina, mentirosa, Asesina, mentirosa.
-Lucia, ¿eres tu?-volvió a repetir mientras se mordía las uñas y retrocedía a un rincón.
-Pagarás cara tu traición-dijo de nuevo la voz al mismo tiempo que sus papeles empezaron a dispersarse en el aire y el cristal de la ventana explotaba en mil pedazos.

Camelia se tapó los oidos, y cerró los ojos.
-No me hagas daño Lucía, no me hagas daño, por favor, no me mates.
Anselmus abrió la puerta de pronto y contempló a Camelia:

-¿Está bien profesora?

Camelia abrió los ojos, y no encontró ni resto de las pintadas. Sus folios y papeles permanecían ordenados en su escritorio, y el cristal de la ventana estaba en su sitio. ¿Qué había pasado ahi? ¿Era un sueño o algo real?

**********

Franjo recorría los pasillos como todas las noches para encontrarse con Patri junto a la estatua de Lachlan el Larguirucho, en la septima planta. Tras dirigirse al retrato de la dama gorda, torció a la derecha. Esperó un rato, Patri siempre solía tardar en llegar tras asegurarse de que ningún prefecto la sorprendiera deambulando por los pasillos. De pronto vio una figura caminando en la oscuridad.

-Patri, ¿que pasa? ¿te quedaste con mas ganas después de anoche? No me lo puedo creer-dijo mientras reía, pero la figura se quedó parada. Franjo dejó de reir y se extrañó.

-Am, vale Patri. Ahora tienes una nueva fantasia, eh? Hacer como no nos conocemos. Bueno, si a ti te gusta, por mi encantado.

-No deberias deambular a estar horas por aqui, está prohibido-dijo la figura mientras se acercaba a la ventana y la luz de la luna iluminaba su rostro. Era Nainfita acariciando a Melfómene, su rata.

-¿Tu? ¿Qué vas a hacer, castigarme? Con eso de que te ha elegido la estreñida de prefecta te crees la reina de Saba.


-No pienso castigarte, Franjo, ¿a que no Melpómene? ¿a que no le vamos a castigar?-contestó Nainfita mientras se acercaba la rata a su cara y se frotaba su nariz con la suya.

-Entonces, ¿para que hablas? Ve a donde tengas que ir, y como si no me hubieras visto.

-Verás, es que tengo un pequeño problema-dijo Nainita mientras se acercaba la rata a su oido-. Si, mira, es que Melpómene quiere divertirse un poco, la veo tan aburrida. ¡Tarantallega!-gritó apuntando a Franjo con su varita. El perver empezó a bailar rápido.

-¿Te resulta gracioso?
-No tanto como tu humillación de ayer. Por cierto, cariño, Patri no tiene ni idea de que te hacitado aqui, tan listo como te crees y has caido como un tonto. Me fue facil falsificar su letra y dejarte un mensaje en tu cuarto. Ya ves, y sin faltas de ortogría, y sin necesidad de "poemas de rimas faciles y vomitivos".

-Sueltame, psicopata, estás loca.
-No, Franjo, quiero que sigas bailando para mi, y para Melpómene, tengo que animarla un poco.
-¡Socorro! ¡Qué alguien me ayude!-gritó Franjo mientras seguía bailando y notaba que sus piernas le fallaban pero no paraban de moverse.
-Uy, que poco varonil pedir ayuda cuando una chica te controla, ¿no? ¡¿Quien lo diría?!-contestó Nainfita mientras acariciaba a su rata que cerraba los ojos al sentirse comoda entre sus manos.

-¿Qué narices quieres? ¿Qué deje a Patri y me vaya contigo?
-No, no, no, Franjo, si me dijeras que lo harías, no te creería, y por otro lado, sé que no lo dirías. Eso de no revelar cosas te gusta, ¿no?
-Esto es por lo de Bridget ¿no? Ya te dije que no le he contado a nadie que la mataste.
-Lo sé, pero aun así, espera...-dijo colocandose la rata en el oido otra vez-. Melpómene me dice que te cree pero considera que eres un estorbo innecesario del que tengo que deshacerme cuanto antes.

-¿Deshacerte? ¿Como dices?-preguntó Franjo hasta que se percató de lo que quería hacer Nainfita-. Vibora, deja que este hechizo se pase, e intenta matarme, tu contra mi, en igualdad de condiciones.

-¡Qué poco caballeroso eres!, ¿no? Pelear con una dama.
-Tu de dama no tienes ni la cera de los oidos, mala bruja. ¡Ayuda!, ¡socorro!
-Paralingua-gritó Nainfita apuntando a Franjo con su varita. El chico sintió como era incapaz de articular sonido alguno y como sus pies empezaban a dejar de moverse-. ¡Petrificus totalus! Ahora está mejor. Por una decima de segundo pensé que te ibas a escapar, fijate tu.

Nainita sacó metió a su rata en un bolsillo de su túnica, sacó un peine y se cepilló su cabello.
-Tengo que estar preciosa para crear mi primer horcrux-sentenció mientras Franjo que la escuchaba abría los ojos pánico de terror-. Bueno, no te voy a dar mas privilegios, no mereces que malgaste mas minutos de mi valioso tiempo.

Franjo permanecia vivo, pero sujeto a esos dos hechizos de Nainfita.

-Si Herpo el loco pudo, yo no voy a ser menos. Tan lindo que eras, todo un partidazo. Pero cometiste tres errores: uno, verme cuando maté a esa Bridget, dos, burlarte de mis sentimientos y tres, elegir como novia a una Perver, eso si que es denigrante, muchacho.... Ha llegado el momento que todos estabamos esperando. ¡AVADA KEDRAVRA!

Un fogonazo de luz verde impactó en el pecho de Franjo, quedando sin vida en el acto. Un destello iluminó a la rata, Melpómene, para finalmente entrar en ella, pero no se inmutó ante esa penetracción.

-Creía que te iba a doler, cariño-dijo Nainfita mientras la acariciaba-. Camelia dijo que tenía un buen nivel de artes oscuras, lo cierto es que esto me resulta familiar-sentenció mientras se iba.

Nainfita pasó por delante del cadaver sin inmutarse y abandonó el pasillo. Era cierto que le resultaba familiar, mató a Bridget y con ello, sin percatarse ni ser consciente, había creado su primer horcrux. La cuestion es que ella no lo sospechaba, y tampoco se sabía en donde se había hospedado un trozo de su alma tras el asesinato de la joven.

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