CAP 11. El castillo de los tres soles.
El sol empezaba a asomarse tímidamente a traves de las ventanas de Hogwarts, todos dormían placidamente salvo Kalimera y Bea Gryffindor, que se preparaban para ir al castillo a recuperar el caliz de la vehemencia.
Juntas utilizaron un trasladador secreto que les proporcionó Dumbledore y se encontraron ante un lugar desolador.

Había tres soles, pero de color rojo intenso, que precisamente hacian que te picase la piel mas que iluminabar la tierra que pisaban.. Kalimera sacó dos mantas, tal y como les pidió Dumbledore, y se abrigaron mientras poco a poco subían un largo camino cuya meta era un castillo en lo alto de montaña. Aunque ese dia no estaba nublado, el castillo parecía tener niebla o nubes a su alrededor.
Fatigadas intentaron no mirar atrás, el camino era larguísimo, y preferían no mirar alrededor, dado que iban con una misión y no debían perder el tiempo.
Finalmente llegaron al castillo, o lo que parecía mas bíen un castillo. No tuvieron ni que empujar las puertas, con solo acercarse, éstas se abrieron en par en par. Nerviosas y casi sin aliento, se adentraron. Ambas pegaron un chillido al notar la rapidez con que se cerraron y el ruido que retumbo en todo el edificio. La niebla o ese dichoso humo seguía aun en el castillo.
Lo que podría parecer una casa o un castillo en realidad era mas bien como una cueva, dado que se quedaron en la oscuridad mas inmensa. Bea Gryffindor sacó una antorna y la encendió, acto que también imitó Kalimera. Podrían hacer el hechizo Lummus, pero no estarían alerta si surgiera un motivo de urgencia y de rapidez del que deshacerse.
-No te olvides de la varita, Bea-aconsejó Kali-. Dumbledore me dijo que aqui podemos encontrarnos cualquier cosa.
-Fijate tu que somos de segundo y la estreñida de la Sangronia debería enseñarnos como hacer frente a los peligros en vez de restaros puntos a los tejones cada dos por tres.
Las dos agarradas de la mano caminaron lentamente fijandose en todo, cada dos por tres algun murcielago se avalanzaba sobre ellas, lo que provocaba el chillido de Bea.
-Que no se metan entre mi pelo, que asco.
-No seas presumida, cariño-reía Kali.
Encontraron una puerta de piedra con inscripción runica.
-Ale, Bea, traduce que yo no tengo ni idea de runas.
-Como que te crees que yo soy una experta.
-Maldición, si estuviera aqui Chris.
-Venga, no te alteres Kali, intentemos traducirla, por logica sacaremos las palabras.
-Nuncm crucms mslf pumrlm si mrms uj ixdixxno
-¡Pues si que vamos bien, bea! En lugar de hacer manitas, deberiamos atender mas en clase.
-Nuncm será nunca, porque se remite al lado de consonantes. Tiene que haber vocales, es logico.
-Eso lo dices tu.
-Nunca crucos, crucis, crucus, cruces, eso es. Nunca cruces... Kali, echame una mano y deja de quejarte tanto.
-Nunca cruces, mslf la dejamos para luego, la "f" y la m tiene q ser una vocal, y ya sabemos que no la "f" no es la e, ni la u, ni la i, o sea, tiene que ser la a.
-Nunca cruces "puerl.."...
-Nunca cruces puerl... si "mrms" como que para el final, no espera. Si la M esa le ponemos a, seria "aras" pero si la tomamos como E, seria "eres"-sonrió Bea-. Asi que es, "eres". Pues la m de "mrms" es una e... eres. la "f" tiene que ser una a, "esta". y "puerta"
-Venga, lo estas haciendo genial.
-Nunca cruces esta puerta si eres "uj", "uj" para el final
-Venga, todo para el final-rió Kalimera.
-Calla, ¡deja que me concentre, leñe! Siguiente palabra...indixxno... la x es un jota en latín, o sea, en runico es una g... lo otra que parece una x pero el trazo es menos señalado, es una n... indigno (?).
-Y eso que no atendias mucho en clase, podias meterme mano y quedarte con las lecciones-rió Kali.
-Nunca cruces esta puerta si eres un indigno-pronunció Bea.
A continuación la puerta de piedra se partió por la mitad y se metió entre las dos paredes que la soportaban. Las dos se miraron.
-Kali, si entramos, se cerrará como antes, no está advirtiendo...
-Cariño, si hemos venido aqui es curiosamente a por algo que necesitamos y estas cosas lo que hacen es decirnos que nos larguemos.
-No lo entiendo Kali, todo por un antiguo ritual para comprobar si hay arroz infiltradas o traidores en tu grupo... lo veo un peligro grande para la utilidad que pueda dar ese caliz.
-Cariño, si fuera solo para eso, las arroz no se hubieran tomado tantas molestias para ocultarlo, y desde luego, algun uso que otro tiene que tener el caliz para ser indestructuble.
Bea asintió, se cogieron de la mano y cruzaron, volviendose a cerrar la puerta de detrás. El suelo se levantó y a modo de tobogan, se deslizaron hasta tocar suelo. Las dos se incorporaron y notaron como siseos, mucho frio... Kali acercó la antorcha para adelante, mientras Bea gritaba.
-Genial... se nos han unido a la fiesta ¡Serpientes!.
*********
En Hogwarts todos los Pervers se disponian a coger el tren para pasar las vacaciones fuera, todos salvo Lord_Chris. Patri buscaba a Franjo por todos lados, preguntaba a todo aquel que veía, pero no había rastro.
-¿Pero en serio que no discutisteis?-preguntó Doxycris.
-Claro que no, es mas, estuvimos genial, no le vi enfadado ni molesto-argumentaba Patri.
-Ya sabes como es Franjo, fijo que se ha ido sin esperarte. Quizá esté en el vagon.
-No lo sé Matu, es extraño...
-Pero Patri, ¿quedasteis hoy aqui para reuniros y eso?-preguntó Laura88 mientras se comía un plátano.
-No... pero ya lo debería saber él...
-Se le habrá pasado, Patri-contestó Abe-. Seguro que estará en el vagón, pronto aparecerá...
-No sé, no sé... algo va mal.
-No seas paranoica, almejita-contestó Jenia-. Ya verás como nos lo encontramos en el tren. Eso si, le cantas las cuarenta por este mal trago, que no te preocupe asi... ¡hombres!
*****
-Nainfo, ¿como se te ocurre matar a alguien en Hogwarts?-gritó Camelia Sangronia en su despacho.
-No hace falta que lo grites como una posesa. Ni que fuera la primera vez.
-Pero deshazte del cadáver, no lo dejes ahi tirado.
-Profesora, ¿y que hago entonces?
-Me avisas y lo arrojamos al bosque prohibido, ahi las criaturas se encargaran de desahacerse de él. Fijate que Anselmus se dio cuenta noche haciendo ronda y me avisó. ¿Te imaginas que llega a ser otro quien se cruza con él?
-Sería bueno, asi se vería que Dumbledore como director provisional es pésimo y el Ministro podría colocarte a ti en su lugar-contestó Nainfo mientras se cepillaba el cabello.
-No sería mala idea, pero no te preocupes, cuando guste, lo puedo hacer. Ventajas de tener al Ministro controlado con una maldición Imperius.
Ambas rieron.
-Por cierto, ¿por qué le mataste?
-¿Hace falta un motivo?-contestó Nainfita con frialdad.
-¿Descubrió algo que nos pusiera... te pusiera... en evidencia e iba a contarlo a los Pervers?-preguntó mientras se tomaba sus cereales contra el estreñimiento.

-Mas o menos... por cierto profesora, ¿usted nunca va al servicio, verdad?
-¿Como dices?-preguntó Camelia mientras se sonrojaba y ante la idea de comentar su estrechimiento con Nainfita.
-Lo digo porque hay muchas telarañas, no hay papel higienico, ni espejos, ni ambientador...
¿Es cierto que está estreñida? ¿A eso se debe su caracter?
-Tonterias, tonterias... no tiene que ver nada, solo que los elfos no me han puesto los recambios de papel.
-Hasta que los cereales no le hagan efecto... su transito intestinal tendrá que fluir y no tener atascos.
-...bueno, -interrumpió Camelia-. ¿Por qué le mataste?
-Franjo sabía que mate a Bridget...
-¿Como?
-Si, una estupida perver que se iba a llevar la Corona de PerverHuff y tenía que quitarmela del medio.
-¿Por esa idiotez realmente la mataste? ¿Por una absurda corona?-preguntó sorprendida Camelia-. Creía que era porque te puso en un apuro o te vio haciendo algo sospechoso que pudiera perjudicarte.
-Por esa absurda corona que al final ni se celebró el baile, enloquecí al sombrero seleccionador para que me pusiera en Hufflepuff.
-Ya...
-Si profesora Sangronia, la casa de los incompetentes y estupidos, mi casa como es lógico es Slytherin... este año cuando consiga esa corona, me cambiaré de casa.
-Pero las normas...
-No me ponga excusas, profesora, usted le quitará el poder a Dumbledore, ese viejo decrépito no sirve de nada. Esta vez no mataré a nadie, con saber de antemano la ganadora y lanzar una maldición Imperius, lograré que renuncie a presentarse y será mía, mi corona...
-Si es lo que quieres...
-Profesora, quería preguntarle algo...
-Dime Nainfo, ¿que ocurre?
-¿Qué haria usted despues de crear con éxito un horcrux?
Camelia Sangronía se quedó sorprendida y su tazon de cereales cayó al suelo, mientras Nainfita, que había sacado a Melpómene de su bolsillo, la acariciaba con una sonrisa maquiavélica.

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